Cuantas veces nos sentimos que el mundo se nos viene encima y que los problemas nos están ahogando. Pero después de hablar con otra persona acerca de lo que nos preocupa, nos sentimos mejor y sentimos que en realidad el problema no era tan grande. Pues esa es la idea de la psicoterapia, que la persona hable y hable hasta que se desahogue. El sicólogo primero oye a la persona y después trata de cambiar su perspectiva y sus pensamientos hacia un comportamiento más positivo. Muchas veces no necesitamos de un profesional sino de alguien que nos escuche y que nos de un buen consejo.
Diferentes tipos de psicoterapia:
Psicoanálisis: Se toma bastante tiempo pues se debe desarrollar una relación intensa con el analista.
Terapia en grupo: Lo ideal aquí es que siempre sea la misma gente la que se reúne. Ejemplos de esta terapia son los Alcoholicos Anónimos o los grupos de apoyo para personas que han perdido un ser querido.
Consejería: Los consejeros generalmente se enfocan en un solo problema, ya sea un divorcio, problemas maritales, pérdida de un trabajo, etc.
Enfoque transpersonal: Se concentra en el valor de sentimientos profundos como el amor, la relación con la naturaleza, creatividad, sueños, etc.
¿Cuándo se usa la psicoterapia?
Para aliviar el estrés, la ansiedad y la depresión. Ayuda a deshacerse de adicciones, a combatir el sobrepeso, el luto, problemas maritales, inestabilidad emocional, fobias, comportamientos compulsivos y obsesiones.
Precauciones:
Escoja muy bien a la persona que lo va a tratar. Si es un profesional, puede pedir referencias de otros pacientes, investigar si pertenece a alguna asociación, etc. Si no está conforme con su elección, cambie de terapista.












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